22 de diciembre de 2016

Compulsión por sostener; o cuando la Luna en Tauro resiste el cambio.



Como sabemos, -o podemos leer en cada vez más sitios online-, la Luna representa una faceta de nuestra personalidad que opera al borde de la consciencia. Es lo que llamaríamos nuestra "zona de confort"; aquel lugar de maternal consuelo al que regresamos una y otra vez, y del que -en muchos casos- no quisiéramos emerger. 

La cualidad de dicho refugio toma las formas y los colores que cada signo le aporta; así, lo que puede ser una necesidad de afecto imperiosa para la Luna en Aries, puede sonar a ridiculez o desatino para otra posición del satélite, como en Capricornio, por ejemplo.
Hecha esta breve introducción, pasaremos a ver algunos rasgos típicos de la Luna en Tauro, en particular.

Si bien es considerada una posición donde la Luna se encuentra muy a gusto debido a la energía taurina, a través de las lecturas de E. Carutti es fácil notar -teniendo en cuenta lo que se dijo arriba- que a mayor comodidad, mayor resistencia a prescindir de ella

Así, la Luna en Tauro genera un mecanismo repetitivo donde prioriza la seguridad material y la estabilidad por sobre todos los otros condimentos e ingredientes que crecen por la vida. Y la analogía con lo alimenticio no es casual aquí; precisamente, esta es una Luna que busca satisfacer su apetito (en todo sentido), tanto como el de los demás. 

La actitud servicial, o mejor dicho, de resignado sosiego, la lleva, desde su juventud, hacia ambientes o situaciones en las que pueda ser sometida -sí, sometida- por otros con tal de conservar y conservarlos; con tal de que "nada cambie". No importa si son relaciones, trabajos o ambientes que la desgastan; siente que necesita el sostén del dinero, de la sensualidad y la demostraciones de afecto, y de todo lo que cree que debe permanecer inalterable.

Demás está decir que es una Luna que, no por tonta sino por terca, se rodea de personas que suelen aprovecharse, que suelen verla con la solidez necesaria como para usarla de bastón. Y es que su trampa es querer "estar ahí siempre", "poner el hombro" para sus seres queridos, y para que ellos también la quieran...

Esta Luna comparte, con el Sol en Tauro, la tendencia a la posesividad y a los celos, así como el ya mencionado rechazo a los cambios. No obstante, considerando lo visceral de nuestra capacidad de supervivencia, que es otra de las cualidades de la Luna en la carta, hay que aclarar que, en este caso, existe un miedo muy grande a que las cosas dejen de ser lo que son. De allí su aferramiento. 

¿Qué podría hacer, entonces, para cortar con el círculo vicioso al que la lleva el estancamiento? En principio, reconocerlo. Luego, podrá animarse a hacer las paces con el cambio, con lo imprevisto, y, a su tiempo, dar pasos firmes -y aunque le suene a paradoja- en pos de lo variable. Conectar con alguna dolencia física, que siempre tiene, para buscar las causas no visibles, sería una buena terapia.  

Tauro es el signo del goce, del florecer, de la actividad constante sobre lo material; ¿por qué debería intentar perpetrar la inercia en detrimento de la vida? Es evidente que la Luna, actuando en automático, no suele reflejar lo mejor de cada signo; para ello hace falta un trabajo personal y esforzarse por hacer algo distinto.  
Después de todo, la vida es justamente eso: un constante cambio que nos acontece, incluso en la quietud.       
        

20 de diciembre de 2016

Capricornio, el Coraje en pos de la Redención


Un nuevo desplazamiento de la rueda zodiacal se instala y nos plantea el ascenso hacia la cúspide de un proyecto, una meta, una tendencia, una relación, un sueño; sea lo que sea, es algo que anhelamos alcanzar, quizás, durante mucho tiempo, o, simplemente, desde que comenzó el año estelar

Cuando el Sol visita los dominios celestes de Capricornio, signo terrestre, nos revela como logro concreto cuanto sembramos en Aries; es el momento propicio para recolectar los frutos de las emociones, creencias, deseos y palabras que lanzamos hacia el Cosmos en aquellos meses.

Verano e invierno, las estaciones del solsticio, se instalan lenta pero indiscutiblemente, ganando terreno sobre nuestras actividades y estados de ánimo. De pronto, sea que estemos en el hemisferio norte o sur, el calor nos lleva a buscar la sombra, y el frío, un tibio refugio. 
En realidad, nuestra nave Tierra se acerca lo más posible al Astro Rey en su trayectoria y así comenzamos a vivir los meses del despertar espiritual.  

Dicha característica implica que una parte en nosotros busque algo diferente; algo que no es evidente en la ritmo laboral o profesional del día a día. Entonces, con la temporada vacacional aquí en el sur, nos vemos muchas veces arrastrados y malgeniados para hacernos con el mejor hotel, la mejor porción de playa, el restaurante más concurrido, los días más soleados... Queremos que nos traten como reyes, porque, tras el arduo trajín del año, buscamos disfrutar y conectar con la otra parte de la realidad, que se nos diluye en la rutina.

Pero, ¿se puede compensar en un mes, o en dos semanas todo lo que no tuvimos en cuenta durante los otros diez u once meses? El mundo espiritual existe, y es tan -o mucho más- real que la propia existencia material. 

Capricornio, que forma parte del último cuarto zodiacal, es un escalón obligado, una puerta estrecha por la que sólo podemos pasar si estamos dispuestos a plegar nuestra estructura, a flexionar las rodillas. Esto representa una actitud clave aquí, puesto que la mencionada articulación está bajo la regencia del décimo signo y es la que le permite a las especies caprinas amortiguar el impacto de sus saltos y trepar por escarpadas laderas.        

Si al transitar Sagitario supimos callar al exterior para escuchar lo que nuestro interior estaba tratando de decirnos, la Cabra nos posibilitará reunir el Coraje necesario para escalar hacia lo más alto que podamos llegar, en pos de una mejor versión de nosotros mismos. Sólo así alcanzaremos la Redención para nuestro espíritu, y evitaremos perdernos en actitudes frívolas y deshumanizadas. 

¿Cómo podemos practicar esta virtud? Tal y como era de esperarse, con Capricornio las cosas fáciles y rápidas son una quimera. Actuar con valentía siempre ha sido aplaudido, pero, antaño, era una cualidad que se le adjudicaba casi en exclusiva a héroes y heroínas. 
No obstante, hoy sabemos que cualquiera puede ejercitarla en su contexto; se trata -por ejemplo- de tener el coraje para decir que "no", de preservar lo que otros dañan, de dar una mano a quien es ignorado o de abrazar a quien todos rechazan. 

Considerando esto, es sencillo deducir porqué, más allá de las implicancias religiosas, la fiesta occidental de la Navidad, con sus valores de solidaridad y reconciliación, no llega sino hasta que nuestra estrella accede al reino de Capricornio.

En resumidas cuentas, hacer lo que sentimos correcto, nunca es lo más cómodo, y la mayoría del tiempo nadie nos celebrará como a los héroes. Caminos para subir cuesta arriba se ofrecen varios, pero lo cierto es que sólo uno llega a la cima con la intransferible y silenciosa sensación de triunfo. Y adivinen: es el que más esfuerzo requiere de nuestras rodillas.

¡Felices y pacíficas fiestas!   
     

19 de diciembre de 2016

Ciclo de clases 2017



En Enero las actividades continúan para todos los seguidores y practicantes de la Astrología, un saber de incalculable valor para aplicar en la propia vida.  
Las clases son niveladas, individuales y reprogramables; a diferencia de las clases grupales, en caso de que no poder asistir, se coordinará para otra fecha disponible.   
No se necesitan conocimientos previos; esto quiere decir que se puede empezar desde lo más básico. Tampoco es excluyente para quienes ya han transitado otros cursos o talleres.

continuación, una lista -a modo de ejemplo- de los temas que se verán a lo largo de los encuentros:   

Contenidos generales

  • Introducción y orígenes 
  • El Zodiaco y sus mitos 
  • Elementos y modalidades
  • Planetas y sus mitos 
  • Casas astrológicas (Asc-Mc)
  • Cuadrantes del horóscopo 
  • Mandala de la personalidad 
  • Planetas en signos y casas
  • Revolución Solar
  • Tránsitos planetarios
  • Ciclos
  • Interpretación de cartas famosas

Por otro lado, los talleres se dictarán a pedido expreso sobre algún tema en particular, y pueden ser tanto grupales como individuales. Los mismos consisten en reducidos encuentros de 2 a 3hs.

Por supuesto, las consultas personales sobre carta natal, revolución solar, tránsitos, etc, también seguirán disponibles durante todo el año

Bendiciones y bella vida.   

29 de noviembre de 2016

Legionarios de Marte - Sagitario, el Templario

"Una de las ventajas de las buenas acciones es la de elevar el alma y disponerla a hacer otras mejores" - Jean Jacques Rousseau, filósofo francés.


Imagen web

"Excelentísimo Gran Maestre: 

La batalla concluyó por fin. La Ciudad Santa está tan a salvo como puede estarlo, dadas las circunstancias. Aun así, me pregunto, ¿cuál es el precio que hemos pagado por lograrlo?
La Orden ha sufrido incontables bajas; no es una deshonra que pretendo ocultar, pues hemos atravesado durísimas pruebas desde el asedio que, por poco, nos deja sin el sustento que fortalece a los hombres, sean éstos santos o infieles. 
Deberíais conocer que, quienes permanecemos en pie por gracia del Altísimo, tenemos por delante una labor sumamente ardua, pues ha sido Su voluntad que la victoria descendiera sobre estos Pobres Caballeros de Cristo como signo de bendición, pero, también, como prueba de entereza.  
Os encomiendo, sin más, el reabastecernos de hombres tan pronto pongáis vuestros ojos en esta misiva.        
Con las manos en la Cruz, os saluda 

 Bohemundo de Tarento"

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Esgrimiendo su fe como espada, Marte en Sagitario nos presenta el panorama de uno de los Legionarios más devotos y admirados, más allá de toda controversia: el Templario
Como haríamos bien en esperarnos ante toda combinación Marte-Fuego (elemento), el deseo de manifestarse surge aquí como el motor que impulsa todas sus acciones; así sean menos avasallantes que las de Marte en Aries, y no del todo auto-centradas como las de Marte en Leo

Pero, -como buena motivación sagitariana-, se nos aparece la pregunta: ¿Quiénes fueron estos guerreros? 
En principio, no eran estrictamente guerreros, sino monjes con fines militares; la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo fue concebida como una senda monástica que asegurara el bienestar de los peregrinos que se encaminaban a Tierra Santa. Sus promotores fueron Hugo de Payens y Godofredo de Saint-Omer, partícipes de la Primera Cruzada

Cuenta una leyenda que el origen de la famosa imagen que acopió la Orden como sello, -la de dos caballeros sobre un mismo corcel-, simbolizaba a Hugo y a Godofredo, ambos en tal pobreza que tenían un solo caballo para compartir. Esto nos da una pauta de la generosidad del Centauro y es un guiño que nos liga con la mitad equina de la criatura.

No obstante, la abundancia típica de Sagitario no se hizo esperar demasiado. A medida que fue engrosando sus filas con devotos servidores y ganando renombre, la Orden recibió tierras, castillos y riquezas que la hicieron depositaria de un notable poder, aunque los mismísimos Caballeros del Temple no poseyeran mucho más que cualquier mendicante. 
Es fácil ver cómo cuando esta posición de Marte se encamina en pos de sus amplias metas, todo lo que necesita sale a su encuentro; pero debe haber honestidad en ellas.

Pese a no siempre contar con el factor "ventaja numérica" en las batallas, los monjes-soldados eran sumamente temidos por sus rivales musulmanes. Estos últimos los señalaban -paradójicamente- como demonios, por su brutalidad y entrega absoluta a la hora de combatir. Y es que, a decir verdad, no hay mejor combinación para un eximio guerrero que luchar bajo la convicción de una causa rayana en lo divino; cosa que se aplica muy bien a Marte en Sagitario.

El hecho de que el desarrollo de un Templario, durante su carrera como tal, transcurriese en lejanos parajes, desposeído de cuanto no aludiera a sus votos y tratando cotidianamente con una lengua, costumbres y -por sobre todo- creencias extranjeras; es un punto que remarca aspectos de esta asociación planeta-signo, en donde se aprecian la conexión con los viajes, el movimiento constante y el impulso de atravesar fronteras físicas, mentales y/o espirituales.

El arma de estos avocados luchadores no era lo más característico en ellos; una lanza larga, una espada de doble filo, una maza turca, un hacha, un puñal y el típico escudo con la cruz pintada constituían su arsenal. Una vez más, la abundancia del noveno signo a disposición del belicoso Marte.     

Con Marte en Sagitario vemos la importancia de tener el panorama esclarecido para actuar. Sus palabras de relevancia son Conquista, Acción Transparente y Búsqueda de la Verdad. Al principio, antepone el "más" al "mejor", y allí se comporta como un imperialista. Luego, cuando reconoce que sus metas requieren de total honestidad, su forma de actuar cambia, tomando renovado sentido. En última instancia, sabrá que aquello que pretende alcanzar es su propia verdad. 

Las creencias religiosas de estos hombres, adiestrados tan estrictamente en el combate como en la fe, permiten comprender a qué se atiene uno cuando este Legionario aparece en el mapa celeste de un nacimiento. Creer que se puede empatar -no hablemos de ganar- una discusión ideológica con él, sería sobrestimar la buena fortuna de quien lo intente; salvo, quizás, si es uno de sus pares. 
De una u otra forma, conviene imitar la elevada esencia de este emplazamiento cuando ha llegado a pulirse en pos de una mejor versión de si mismo
¿Y eso cuándo sucede? Pues, cuando descubre que lo que siempre estuvo buscando no estaba ni muy alto, ni muy lejos, ni muy esparcido en la existencia; cuando reconoce que hincando la rodilla, gana más batallas que imponiendo una cruz. 

. . .

Fuente de apoyo: www.ordendeltemple.com

21 de noviembre de 2016

Sagitario, el Silencio que conquista la Verdad



http://steel-eyes.deviantart.com/


Siguiendo el curso de las estaciones, que nacen de la relación amorosa entre la Tierra y el Sol, la primavera comienza su último tramo con la llegada anual de Sagitario

Habiendo sobrevivido a las pruebas que nuestra alma individual preparó durante el paso del Sol por Escorpio, nos sentimos rebosantes de energía ante las brillantes perspectivas que se abren delante. Y es que, toda la presión que se nos impuso en aquel paso previo, se libera, durante esta época del calendario, con la potencia que necesitamos para alcanzar las metas anuales perfiladas entre Marzo y Abril.

Sagitario es, para la Astrología tradicional, sinónimo de bondad, alegría y abundancia; al punto tal que, Júpiter, su regente, está rotulado de "benéfico mayor". Demás está aclarar que, semejante título, ha sido abusado y -paradójicamente- sobrevaluado por generaciones que se han abierto de brazos esperando una lluvia divina que nunca llegó. 

Dicha abundancia, clave en este estadio, surge de los ocho escalones previos; es decir, no hay pases mágicos que no sean la consecuencia de haber elaborado y reelaborado un determinado impulso, proyecto, acción, sentimiento... En otras palabras, sería como esperar recibir los frutos de un árbol sin haber plantado antes la semilla -o sin haberla cuidado, siguiendo de cerca su proceso-.

Es así que nos vamos acercamos un poco más al verdadero significado de este signo, puesto que, por mucho cielo que el Centauro prometa, él bien sabe que necesita de la tierra bajo sus cascos para ser un verdadero Arquero, y lanzar con propiedad sus flechas.

Ahora bien, a medida que llega la etapa del fin de año gregoriano, toda esa potencia y abundancia se nos escurren de las manos. ¿En qué cosas? En comprar los mejores regalos, cambiar el arbolito de Navidad, planificar las vacaciones, reunirnos con todos los amigos y conocidos que no pudimos cruzar durante el año, entregar los trabajos atrasados, resolver trámites pendientes, correr, hablar, correr, hablar, correr y hablar... Y toda esa carrera verborrágica, ¿a qué meta nos catapulta? 

Los festejos navideños solían ser -hace siglos- un momento para reecontrarse. ¿Con quién? ¿Con la familia y los seres queridos? Sí; pero, y más que nada, con uno mismoEsto desata la siguiente pregunta: ¿Cómo puede hallarme, entonces, entre tanto barullo mundano?

Volviendo, una vez más, a la sabiduría de las Doce Virtudes, tenemos que, precisamente en Sagitario, la virtud a practicar es el Control del Pensamiento y de la Palabra. Esto no significa hacer un voto de silencio por treinta días, sino que expresa la necesidad de retirarnos por unos minutos u horas durante el día, con el fin de acallar la sordina externa y escuchar al Ser interior. 
De esta manera, el silencio dará su valiosísimo fruto: la Percepción de la Verdad, de aquello que es verdadero para nuestro desarrollo esencial y que perdemos de vista -con frecuencia- en el trajín.

La lección del Centauro, último signo de Fuego a transitar en la rueda cíclica, es la caricia de un maestro amoroso que nos alienta a dar con nuestro propio camino, la protección de un benefactor. Incluso a sabiendas de que podemos errar, él nos conmina a ejercitar más los oídos que la lengua, para así ser genuinos y dar con las certezas que tanto necesitaremos para ir cuesta arriba en el próximo escalón, que será el más empinado; aunque, como dicen, "la fe mueve montañas".  

    
     
        

15 de noviembre de 2016

Legionarios de Marte - Escorpio, el Ninja

"Conocerse a sí mismo es estudiarse a sí mismo en acción con otra persona" - Bruce Lee, artemarcialista y actor estadounidense.


El tiempo cura todas las heridas. El tiempo socava todas las murallas. El tiempo muerde en silencio, administrando su veneno corrosivo a las almas de metal. 
Una vez fui testigo de cómo un arrebato de tiempo se llevó sus vidas; uno a uno sucumbían ante su poder. 
El tiempo tiene a sus vasallos, que cumplen con su voluntad inexorable, Hoy, yo seré uno de ellos. No es nada personal; sólo respondo al título con el que me ha favorecido, tras décadas de servicio.
Hoy, me conocerán como el "Administrador de la Venganza".     

G.F.

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Marte en Escorpio se encuentra en casa propia. Aunque, tras la incorporación de Plutón como regente oficial del signo, haya tenido que ceder las llaves, (cosa que no le hizo gracia), existe un antigua y tradicional afinidad entre ambos, planeta y constelación.

Si bien esta posición revela -en líneas generales- un efectivo uso de la energía marcial, hay que distinguirla de Marte en Aries en cuanto a la búsqueda del momento propicio para su liberación. Es decir; con Marte en Aries la persona actúa movida por su deseo sin darle tanta importancia al contexto, mientras que, con Escorpio, existe siempre una vuelta de rosca. El individuo espera, aguarda agazapado como predador el momento que percibe como más oportuno para accionar.

Por supuesto, esto conlleva un enorme dominio de sí, y aquí es cuando se presenta nuestro misterioso Legionario: el Ninja. ¿Qué es un ninja, más allá de las adaptaciones cinematográficas? En el antiguo Japón, eran maestros del espionaje y la guerrilla. Ellos representaban la contraparte inmediata del Samurái, quien era la encarnación del guerrero noble y con códigos. 

No es que los Shinobi (de shinobi-mono, "persona que espía") no tuvieran reglas; las tenían, y eran tan estrictas como las de sus honorables rivales. Pero el trabajo sucio que realizaban en las sombras no les daba la mejor reputación. Eran temidos por sus capacidades sobrehumanas, que eran el resultado de un riguroso y cruel entrenamiento. Introducirse en castillos sin ser vistos, desplazarse sobre la verticalidad de los muros y ser infaliblemente letales en sus encargos, eran algunos de los méritos por los que eran contratados. 

Los Ninjas formaban clanes, (otra diferencia con los Samuráis), que, a su vez, vivían en constante guerrilla con otros clanes regionales. No obstante, llegada la circunstancia, un Shinobi podía pedir ayuda a otro que perteneciera a su clan, aunque estuvieran en diferentes regiones. Es evidente, en esto último, cómo la búsqueda escorpiana de actuar en fusión con otro/s se manifestaba en estos guerreros, recordando un poco a lo que en occidente conocemos como mafia

Existieron todo tipo de armas que estos intrépidos asesinos tuvieron a su disposición; no obstante, la más representativa entre ellas fue el shuriken -o estrella ninja-, que consistía en un artefacto metálico arrojadizo con forma estrellada, cuyas puntas afiladas se incrustaban en la carne sin clemencia. Este proyectil les permitía la ventaja de atacar a distancia con mucha efectividad, puesto que, al estar untados con veneno, hasta un leve roce bastaba para matar. 

Marte en Escorpio nos deja como ideas clave de su combinación la Estrategia, la Determinación y la Acción Sinérgica. Aprovecho para diferenciar esta clase de estrategia con la libriana; en la Balanza, lo estratégico pasaba por ver cómo podía hacer coincidir mi deseo con el del otro; en cambio, el Escorpión hace planes para que su deseo sea vea realizado esperando el momento indicado, caiga quien caiga. Esto, claramente, puede tornarse en la sombra de dicha mezcla.
Por otro lado, menos sombrío, aparecen la Determinación, clave a la hora de tomar decisiones con sangre fría y de definirse hacia un curso de acción; y la Sinergia, como elevada motivación del signo que lo lleva a unir su energía a la de otro/s con el fin de lograr algo mucho más grande que lo individual.                    
Como Leginonario, Marte en Escorpio cumple con la promesa de ser una pesadilla viviente en la figura del Ninja. Puede ir muy profundo en sus búsquedas y, sin embargo, parecer de hielo ante todo lo sensible. Quizás, su camino de transformación comience cuando deje de buscar la ganancia egoísta como resultado de acciones muy premeditadas. Pero, para ello, deberá dar un paso clave, de esos "a todo o nada" que tanto lo estimulan: soltará cuando deba soltar, y retendrá sólo aquello que le hace crecer. Después de todo, él sabe que el poder no reside siempre en las mismas manos.      
       

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Fuentes de apoyo: http://legadohistoria.blogspot.com.ar/

23 de agosto de 2016

Legionarios de Marte - Libra, el Samurái

"Una idea que se ha desarrollado y puesto en acción es más importante que una idea que sólo existe como idea" - Sidarta Gautama Buda. 



Tomó sus espadas y, sin decir palabra, se apartó del campamento. Ella tuvo el impulso de seguirlo; siendo una maiko, no debería incurrir en semejante desacato, pero poco le importó lo que fueran a decirle. Había algo en el rostro de él, hermético y distante, que le hacía querer estar a su lado para ver quién era en verdad el hombre detrás de la máscara de hielo.
Cuando alcanzó el lago Motosu, se detuvo a distancia prudente para observarlo. Él arrojó las vainas de ambas katanas y se dispuso a entrenar a solas, con el viento y el agua como maestros.
Pasaron horas hasta que, por fin, dio señales de notar su presencia. Ella sintió su cuerpo temblar ante la mirada del guerrero; desconocía todas las reglas del bushido, y podía estar en graves problemas.
Guardando sus armas, él se acercó hasta donde ella aguardaba; inmóvil, temerosa, pero decidida. Sus ojos almendrados la traspasaron como un filo y, entonces, ella se lanzó a sus brazos. No pudo verle el rostro, pero el cálido abrazo que él le devolvió tuvo que haber podido derretir el hielo.

             G.F     
 . . .       


El Samurái es la perfecta imagen del guerrero refinado, disciplinado y con un alto sentido del honor y respeto por los códigos éticos comprendidos en el bushido (camino del guerrero). Estas cualidades encajan muy bien con la posición de Marte en Libra, convirtiendo al guerrero oriental en el mejor candidato para este Legionario.

Los Samuráis son parte del pasado más icónico de Japón, junto con las geishas y maikos (aprendices de geishas). Su comienzo fue modesto; se crearon para defender territorios que el gobierno dejaba sin protección. Con el correr del tiempo se volvieron cada vez más populares e influyentes, escalando hasta el tope de la estructura social, justo por encima de los granjeros, artesanos y comerciantes. Muchos de ellos pasaron de vivir humildemente a vivir en castillos, bajo el ala de los señores feudales.

Cuando durante el período Edo se alcanzó un paz relativa y estable, estos nobles luchadores fueron adquiriendo más poder social hasta convertirse en burócratas, maestros o artistas; lo que nos da una clara pauta de los escenarios de acción en los que puede desempeñarse mejor la energía de este Marte, que claramente no busca el enfrentamiento por el mero enfrentamiento o para probar su hombría.  

Tan alto es su sentido del honor, que una de las prácticas más conocidas de esta clase guerrera es el temido seppuku (o harakiri). Mediante este acto, cuando un Samurái fallaba en su misión o deshonraba a su código, procedía a quitarse la vida atravesándose, con su espada, las entrañas. Marte en Libra puede volverse, merced de su inquieto sentido del equilibrio, demasiado "purista" en sus acciones, y así intentar sacrificar -sin éxito- sus propios deseos en pos de la aceptación social.

Otro dato curioso que nos remite a esta posición del planeta rojo es el hecho de que el título de Samurái no estaba reservado exclusivamente a los hombres, sino que se llegó a compartir con grupos de mujeres. Las Onna-bugeishas se volvieron muy populares: eran esposas, hijas y hermanas que apoyaban el arte de la guerra para defender sus casas y familias.  

Cabe destacar que esta clase guerrera era también auténtica exponente de una moda creada -en realidad- para proteger el cuerpo y ganar mayor velocidad y soltura de movimientos durante los combates. Aquí es notable el guiño a un Marte que pone mucho de su energía en la estética, y, por sobre todo, en lo que a través de ella puede obtener y representar en sociedad. De hecho, el famoso "peinado-rodete" de su época revivió hace poco en la nuestra y se convirtió en tendencia para el público masculino.

El arma por excelencia del Samurái fue la katana; una espada curvada y liviana de terrible filo que, según dictaba el bushido, debía ser considerada como parte del alma del guerrero. De ahí toda la ritualización que conllevaba portar una de estas características espadas. El hecho de necesitar conectar el arma personal con una idea más elevada de lo que en sí representa, es una forma que tiene Marte en Libra de sublimar -aunque sea un poco más- la "artes bélicas" para las que a veces cree que no ha nacido.

Palabras claves tenemos tres: Acción Ecuánime; Justicia y Estrategia. En la primera, y para mí, la más elevada, esta combinación planeta-signo aplica el paso previo de evaluación interior de las circunstancias para así descubrir dónde termina su deseo y empieza el del otro. Esto conlleva a una forma de actuar más justa y equilibrada para ambas partes. En cuanto a la estrategia; puede utilizarla para apoyar lo ya mencionado o, por el contrario, pasarse la vida vacilando sobre sus decisiones y sopesando las posibles reacciones del entorno.

En definitiva, un Samurái es casi un artista en su oficio: no sale cercenar miembros por sed de sangre o venganza, ni es un bárbaro que viste pieles y se refugia en la foresta. Su elevadísimo sentido del honor y el deber lo mantienen por encima de muchos otros guerreros. Es un Legionario único, sereno y refinado. Claro que, en batalla, puede ser implacable; sin embargo, sus códigos inquebrantables y su observación de las leyes internas le recuerdan no hacer nada que él mismo no experimentaría. 


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Bendiciones y gracias por leer. 


Fuentes de apoyo: http://conoce-japon.com/ - http://www.losmasraros.com/ 



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